
Me gradué en Veterinaria en la Universidad de Zaragoza en 2007 y posteriormente, decidí ampliar mis conocimientos y especializarme en rehabilitación veterinaria en Argentina, una experiencia que marcó mi forma de trabajar y entender la recuperación física de los animales, continuando después mi formación en rehabilitación en España.
Más adelante, comencé mi formación en acupuntura veterinaria en EMVI, integrando así un enfoque más holístico y respetuoso en mis tratamientos.
Creo firmemente que todos los animales deben ser tratados con el máximo respeto, sin distinciones. Para mí, todos los animales son iguales, todos merecen cariño, amor y respeto, todos sienten dolor, todos necesitan ser escuchados y cuidados, y todos deberían ser tratados como un miembro más de la familia.
Cada perro y cada gato que atiendo es único, con su propia historia, su propio carácter y sus emociones. Por eso, mi prioridad es siempre crear un vínculo de confianza, tanto con el animal como con su familia.
